Venecia

VENECIA (poema de Aleksandr Blok)

Gran Canal con palazzo Mangili-Valmarana al fondo
Foto: Carmen Garrido
A Yevgueni Ivanov

Por la laguna un viento frío.
Los silenciosos ataúdes de las góndolas.
Yo, esta noche -enfermo y joven-,
me desplomo junto a la columna del león.

Con un canto de hierro fundido
los gigantes de la torre dan la medianoche.
En la laguna iluminada por la luna
San Marcos ha ahogado sus iconos de encaje.

Por la galería del palacio
apenas iluminada por la luna
sigilosa entre las sombras pasa Salomé
llevando mi cabeza ensangrentada.

Todo duerme -palacios, canales, hombres-,
sólo se desliza el paso del fantasma,
sólo la cabeza desde el plato negro
mira con angustia la oscuridad en cerco.

Agosto de 1909

Anuncios

ALTA ACQUA LIBRERIA

Danger! Il canale
 Mediodía de diciembre, después de una noche mágica de sirenas que aullaban al ver adentrarse las aguas del Adriático en la laguna, romper en el bordillo de la costa y saltar a la Piazza San Marco y a las arterias de la ciudad bella.

La bañera
 Mediodía de diciembre, bañados los pies por el acqua alta y la cabeza por la lluvia, esa incesante garúa veneciana que esconde a la ciudad en brumas, la vuelve melancólica y al visitante le es imposible no pensar que está en Oriente, muy cerca de los minaretes de Bizancio.

La góndola
Mediodía de diciembre y un hallazgo: la librería Alta Acqua, muy cerca de Santa Maria Formosa.

EL SABOR DE VENECIA



Donna Leon (New Jersey)

Roberta Pianaro (Venecia)

Ed. Seix Barral

Risotto con flores de calabacín y jengibre

Risotto di fiori di zucca e zenzero

Ingredientes para 4 personas:

320 gr. de arroz Vialone Nano (variedad italiana de arroz muy apreciada para el risotto)

350 gr. de flores de calabacín

2 cebollas escalonias picadas

3 cucharadas de aceite de oliva

Una cucharadita de sal

Un cubito de caldo de carne

Un litro de agua hirviendo

30 gr. de jengibre, pelado y rallado

30 gr. de mantequilla

30 gr. de parmesano rallado

Limpiamos las flores de calabacín, conservamos los pistilos y desmenuzamos los pétalos.

En una cazuela ponemos sal, aceite y dos cucharadas de agua, y rehogamos las cebollas escalonias. Cuando se ponga transparente añadimos los pétalos de las flores de calabacín y sus pistilos. Lo guisamos durante 15 minutos con un cucharón de agua.

A continuación añadimos el cubito y la cucharadita de jengibre.

Vertemos el arroz y lo cocemos agregando agua hirviendo poco a poco.

Cuando esté hecho, incorporamos el jengibre restante, removemos. Finalmente añadimos la mantequilla y el parmesano y lo servimos.

¡Ah! Jamás olvidar el Prosecco bien frío para acompañar y un capuccino para terminar. Seguro que el inspector Brunetti se aparece por su mesa.