Tusquets

OSCURA MONÓTONA SANGRE

by Alejandro Kirchuk

Se la escucha teniendo sexo en la madrugada. Los vecinos permanecen agazapados en la oscuridad de sus habitaciones a la espera de que los sonidos del goce se extiendan en el tiempo. Ellos cronometran los gemidos y por el día contrastan a escondidas los resultados de la observación. Y también se reúnen para que la mujer adulta que ha decidido alquilar su cuerpo a hombres adultos sea expulsada de un edificio del Barrio Norte porteño.

Al otro lado del Riachuelo, en la parte más baja de la tantas veces agreste y salvaje Buenos Aires, la vida se vende a un céntimo por día. Las niñas, nada más nacer, huelen el sexo de los hombres. Al llegar a la adolescencia son expertas amantes que copulan por unos pesos en acelerada devaluación en los asientos reclinados de coches aparcados en callejones oscuros. Pequeñas mujeres que también acercan sus naricitas a las drogas baratas con la vaga ilusión de sobrellevar unas condiciones de vida miserables y afrontar futuros muertos.

De repente, aparecen esos hombres hechos a sí mismos cansados de sus mujeres edulcoradas, capaces de lo que sea con tal de que no le rocen ni un pelo a sus hijas y deciden bombear la adrenalina entre las piernas de las adolescentes de las villas miserias. Y surge la sangre. Porque alguien empuña un arma y ese mismo alguien u otro cualquiera aprieta el gatillo.

¿Cuánto vale realmente una de esas vidas? Poco, casi nada, es una baratija, tan sólo un capricho al alcance de cualquiera.

Oscura monótona sangre (Tusquets Editores Argentina 2010) es una novela de Sergio Olguín y por la que obtuvo el Premio Tusquets Editores de Novela en 2009. Una narración áspera de “amores” desiguales en una Argentina degradada al extremo.

CELESTINO ANTES DEL ALBA

‘La grande illusion’ by Laurent Chéhère

Celestino escribe y escribe como un loco hasta en los gajitos más finos de las matas de tribulillos. Celestino no es otro más que el alma gemela del propio autor, Reinaldo Arenas.

El abuelo de Celestino destripa a hachazos las matas escritas por su nieto y reeduca a fustazos a su mujer (cobarde, tramposa y malencarada), a sus hijas (todas putas) y a los hijos de éstas. Celestino antes del alba (Tusquets, 2002) es una novela de espíritus fantasmagóricos, hechos extraordinarios y, además, un homenaje a la libertad de imaginar y al derecho a expresarse, carente en aquella durísima Cuba en la que le tocó transitar al escritor.

La madre de Celestino, puta ella, se suicidó colgándose de una viga y pegándose candela, todo a la vez y entonces sobrevino un nuevo problema a enturbiar la no-paz de la casa: Celestino, el niño al que el narrador ve cada vez que se asoma al pozo del agua.

Pájaros, árboles, sonidos, aromas y vidas variopintas que rozan lo silvestre (o asilvestrado) del ser humano. Arenas abre una puerta a la inmensidad estimulante que es el universo ardiente del Caribe, a una verdadera selva con puerta trasera en un secarral.

AMOR DURO

'Tartarus' by Aurelio Monge

‘Tartarus’ by Aurelio Monge

Mi amor no puede llenarse con su amor porque él no me ama; pero se deja amar y mi amor se ha instalado en él y habita allí solo consigo mismo, excepto cuando nos encontramos y siento en él mi amor y le concedo un rato de compañía.

En Amor duro (Tusquets 1993), Gudbergur Bergsson (Grindavik, 1932) hilvana una historia de amor entre dos hombres, un encuentro pseudo fortuito, por instantes un hallazgo que les conduce a tientas (y por instintos) a través de los pasillos oscuros de diferentes laberintos vitales: el matrimonial del que ambos desean escapar y el clandestino, zulo oscuro de libaciones en una calle cualquiera de Reikiavik. Allí, durante cinco años, dos hombres se vacían mutuamente en incontables ocasiones llenando el espacio y sus mundos ocultos con el rezumo a almizcle de la cópula. Dos hombres de mediana edad recrean una y otra vez una ancestral lucha de machos a través de la carne y el semen.

Bergsson consigue que el lector palpe el temor que deja escapar a cuentagotas el narrador a ser arrasado por la enfermedad o el abandono. Por algún miedo atávico, creía que el amor tenía que ir unido a la fatalidad, al horror y a la muerte, o por lo menos a las malas noticias. Bergsson, incluso, nos aproxima al suicidio, una temática tan escandinava como las lluvias constantes y la nieve.

Aceptar una llamada e ir a una cita puede cambiar la vida de raíz. En esta novela islandesa, un hombre se suicida y su amigo de juventud acude a su casa siendo el primero en llegar, por consiguiente se convierte en su heredero por obra y gracia de mandato testamentario. Y hacerse con la herencia conlleva dormir con el compañero sexual del muerto.

Amor duro es una crítica sarcástica a una sociedad que a comienzos de la década de los noventa hacía gala de pujanza económica (ficticia) y seguía siendo tan paleta como cuando aún era una lejana provincia danesa, un islote perdido en confines ventosos al norte de lo imaginable, un sitio donde la doble moral juega un papel relevante y el aburrimiento amamanta seres extremadamente convencionales.

Islandia, como los demás países nórdicos, tiene una pléyade de autores que saben agujerear las carnes y llegar hasta el hueso y Bergsson, traductor al islandés del Quijote y de varios autores iberoamericanos, es, sin dudas, uno de los grandes.

 

TOKIO BLUES. Norwegian Wood

‘Spring is coming’ by Faibisovich Semyon

Por alguna razón que desconozco, de esas que tiene la mente propia y que no es capaz de compartir con uno, la lectura de algún Haruki Murakami (Kioto 1949) se me hacía cuesta arriba antes, incluso, de empezar por el primer párrafo. Pero como hay cosas irracionales que no me permito, decidí abordar Tokio Blues. Norwegian Wood (Tusquets) y, cuando acabé la última página me pregunté por qué no había incursionado antes en esta prosa increíble.

Tokio Blues es una novela que nos hace viajar a una ciudad de Tokio un tanto convulsa a finales de los sesenta, cuando en Europa también se extendía las protestas estudiantiles.

Watanabe es un joven indeciso, atenazado por los temores y sin decidirse a saltar hacia adelante, sin optar por el camino vital y siempre espectador de la vida que, una y otra vez, lo abofetea con las decisiones extremas de quienes le rodean.

Hace pocas semanas se estrenó la película en España, una versión demasiado triste y oscura de una novela que, pese al permanente dolor, tiene humor y personajes vitales (que no lo son en la película) como los de Midori y Reiko.

La soledad se muestra como el elemento basal en la prosa magnífica de este autor japonés hijo de un sacerdote budista.