Rebeca García Nieto

LAS SIETE VIDAS DEL CANGREJO

82260_subitem_full

Me he pasado la tarde mirando impaciente el reloj, calculando la hora en función de las sombras en el suelo, dice uno de los personajes creado por Rebeca García Nieto en Las siete vidas del cangrejo.

Creo firmemente en que el acto de escribir requiere de pulso. Se trata de una urgencia vital del autor, una necesidad imperiosa de darle salida a las voces interiores. En esa desesperación, porque es una desesperación camuflada, buscamos la puerta más apropiada que nos ayude a salvar las apariencias y a purificarnos espiritualmente. Al fin y al cabo, como dice la propia autora, la escritura es un modo de vivir, de ser…

Una de las características más admirables de Rebeca García Nieto, de la escritora, es el coraje de adentrarse en temáticas poco transitadas en las letras españolas contemporáneas. Y digo que tiene coraje porque se atreve a salir de la zona de confort que asegura el aplauso fácil y la narrativa pobre.

Rebeca cose los remiendos de vidas desgajadas, de historias que duelen y supuran. Crea mundos basados en relaciones humanas complejas, como lo son todas en la realidad, pero centrándose en esos detalles que sólo ve el ojo clínico de quien asume el control de la escritura desde las tripas y sin miedo.

Una de las características más destacadas de los cangrejos es que vagan sobre el fondo de las profundidades. En Las siete vidas del cangrejo Rebeca nos invita a bucear en ese fondo de aguas habitadas por seres encerrados en sus problemáticas que intentan comunicarse pero no lo consiguen del todo.

En este libro Rebeca habla de temáticas grandes y no lo hace al pasar, habla de la extremaunción, del aborto, de la enfermedad… Son siete historias en las que priman las bromas de la mente, sus arrebatos. Las bromas de las células, sus arrebatos. Este libro habla de la enfermedad como un estadio de distanciamiento entre los seres humanos. Historias de una enorme intimidad en las que el lector se asoma a través de una ventana indiscreta y observa las miserias y alegrías ajenas.

Una característica estructural muy interesante de Las siete vidas del cangrejo es los escenarios, espacios pequeños y cerrados que obligan a los personajes a repetir acciones poco gratas, casi a modo de giro de la rueda de las cobayas. Esos escenarios son: una rayuela, un retrete, una cárcel (prisión u hospital), un sitio donde se desarrolla una relación madre-hija, la red o el chat (algo aparentemente abierto y tan cerrado al mismo tiempo), el vientre de una madre… Microcosmos cargados de intimidad. Y en esa intimidad anida el dolor. De esos escenarios surgen frases tan literariamente maravillosas como potentes por su crudeza como los monstruos de los que nos pasamos la vida intentando protegerlos somos también los padres.

Las siete vidas del cangrejo es un libro de secuelas, psicológicas y físicas, de personajes que padecen y que García Nieto, mediante diferentes juegos de estilo y tipografías, los presenta en sus mundos y los abraza a todos juntos al final del libro en un apartado que ha titulado Acta de Sesión.

No soy capaz de definir el género del libro y tampoco estoy seguro que haga falta hacerlo. Son siete relatos entrelazados en esas profundidades de las que hablaba más arriba. Es una novela coral. E, incluso, son siete breves historias teatrales. Que el lector decida.

Una rayuela al estilo Cortázar con múltiples finales, tantos como personajes que la habitan. Un juego que es una repetición mecánica de la lucha hasta el agotamiento y sin dibujar jamás el último peldaño (el Cielo), el del descanso.

Como lector y como colega admiro la escritura de Rebeca por su profesionalidad, su audacia temática, su inquietante conocimiento del alma cerebral de los humanos (vicio de su otra vida profesional) y por invitar al lector a rozar las cicatrices.

Las siete vidas del cangrejo
Rebeca García Nieto
Editorial Alegoría 2016

Anuncios

HISTORIA DE UNA MIRADA

Historia de una mirada
Rebeca García Nieto
Editorial Eutelequia
ISBN: 978-84-940-4124-2
Año 2012
La novela de Rebeca García Nieto, editada por Eutelequia después de quedar finalista en el 58º Premio Ateneo Ciudad de Valladolid, es una muestra saludable de que en España se puede hacer una literatura que vaya más allá de los temas convencionales que exige la supuesta demanda del mercado o la coyuntura socio-económico-política del país.
García Nieto articula Historia de una mirada en cuatro partes que son, más o menos, la historia de la protagonista, Sara Montaraz, y de su familia, en la que Nieves, la abuela, ocupa un sitial de preferencia, no sólo (incluso no tanto) como matriarca a la antigua usanza, sino como imagen inspiradora y de contacto afectivo para Sara. Rebeca García Nieto se adentra en los vericuetos de una saga familiar enraizada en el terruño de Miguel Delibes: Cada tierra implica una forma de sufrimiento distinta. En esos campos que tanto se resistieron a dar cosecha alguna, ella y su marido murieron un poco cada día. De esa Castilla rural nos lleva al corazón decadente del Barrio Rojo de Ámsterdam, a un geriátrico con su aroma a final de camino y a un sitio especial y muy distinto a los anteriores: la cabeza de la propia abuela Nieves. La autora no sólo lleva a cabo exquisitas descripciones de los ambientes en los que asienta la narración y, por ende, moldea el carácter de los personajes sino que, también, dibuja atractivas geografías humanas y espirituales de los mismos.

En Historia de una mirada es posible nadar a corriente o a contracorriente de la sangre a través de las arterias familiares, aguijoneados como sansebastianes por esas “miradas” que todo lo dicen, por los códigos transgeneracionales, los odios y las fobias, los rencores inoculados por acciones del pasado, miedos y envidias, hartazgos y por la necesidad, casi visceral, de ser dentro y más allá del círculo íntimo en el que los personajes de esta novela (y, al fin y al cabo, todos nosotros) asomamos la cabeza y luego andamos hasta que, por fin, nos liberamos como le ocurre a la propia Sara Montaraz: A esas alturas ya había cortado a hachazos los hilos de la marioneta que su padre sostenía entre los dedos. Él no tensaba los hilos como para asfixiarla, pero amenazaba con no soltarla jamás.


Rebeca García Nieto
Medina del Campo 1977

Y algunas de las consecuencias de la Guerra Civil Española también están presentes en las páginas de la novela: …resurgieron las acusaciones entre vecinos, las detenciones indiscriminadas y el secuestro preventivo de los bienes. No se volvió al garrote vil porque las balas eran mucho más rápidas…

La segunda novela de Rebeca García Nieto, Eric, una vida en ausencia, quedó finalista en el Premio Azorín de Novela 2012. La autora nacida en Medina del Campo colabora con ensayos y artículos para Revista de Letras o Granite&Rainbow, entre otras publicaciones.