Países Bajos

TIERRA HUMANA

La rendición del Príncipe Diponegoro ante el General De Kock
© Nicolaas Pieneman
7 de septiembre de 1898 en las Indias Orientales.
6 de septiembre de 1898 en los Países Bajos.Leer Tierra humana supone un ejercicio de paciencia, obliga a ralentizar los ritmos precipitados que muchas veces nos impone la lectura en este nuestro veloz siglo XXI, quizás una distintiva marca de la centuria, una prueba (inútil) de modernidad.

Tierra humana, del escritor indonesio Pramoedya Ananta Toer (Blora 1925 – Yakarta 2006), es un libro que requiere tomar cierta distancia, coger aire y adaptarse al vaivén sonoro de los cascos de unos caballos, a los diálogos asentados en un formalismo casi británico, muestra una cierta ingenuidad infantil a través de sus personajes que, al avanzar páginas, es posible descubrir que poseen un cuchillo escondido bajo las sábanas de seda y nos regala una estampa maravillosa del entramado político y cultural que convivían y conviven en el inmenso archipiélago que se extiende desde Sumatra hasta Papúa.

La narración está a cargo de Minke, el protagonista, un nativo de Java educado a la europea y que se desenvuelve en holandés. La historia empieza el mismo día en que la Reina Guillermina de Oranje sube al Trono de Holanda y, por ende, también se convierte en monarca de sus súbditos indonesios, de los habitantes de la antigua colonia: las Indias Orientales.
Es inevitable encontrar paralelismos entre Minke, un nativo sin apellido porque hasta entonces no había hecho falta tenerlos, según Magda Peters, la profesora de lengua y literatura holandesas en el prestigioso Instituto HBS de Surabaya, con el propio autor de la novela. Pramoedya Ananta Toer es el autor de El cuarteto de Buru (donde está integrada esta novela junto con Hijo de todos los pueblos, Hacia el mañana y La casa de cristal).

 

Buru hace referencia a una isla de las Molucas, un terrible penal indonesio donde Toer permaneció en cautiverio durante mucho tiempo y donde narraba las historias que más tarde volcaría en novelas a los demás compañeros de prisión.Toer describe pausadamente el abrazo entre dos mundos forzados a convivir y a mirarse ignorando de antemano al otro. Tierra humana es la historia del Imperio colonial holandés en el Extremo Oriente. Toer describe el crecimiento de un pueblo que, poco a poco, empieza a ser consciente de que no es holandés ni blanco y que tiene que vivir y sobrevivir por sí mismo, como los adultos, como la bella An, una niña mimada, hija de un colono blanco y de una concubina javanesa, Nyai Ontosoroh, que resulta asfixiada por el carácter y la determinación que a su madre le ha impuesto la dureza de la vida y que, sin quererlo, ha hecho que criara a un ser frágil y débil en un mundo que se resquebraja sin vuelta atrás.

 

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CASA DE VERANO CON PISCINA




Herman Koch
Holanda 1953
Editorial Salamandra
ISBN: 9788498384550
Año: 2012

Herman Koch ha escrito una trilogía sobre los trapos sucios de la burguesía europea. En castellano podemos leer La cena y Casa de verano con piscina.
Uno de los rasgos más interesantes de Casa de verano con piscina es que el autor, desde el comienzo mismo de la novela, le hace confesar al médico protagonista su responsabilidad en la muerte de un famoso cineasta. Más allá de desvelar ese hecho, lo que importa como lector es ir desentrañando lo que ha sucedido y cómo lo ha llevado a la muerte.
Herman Koch vuelve a la carga con sus ácidas críticas contra la sociedad burguesa de su Holanda natal y, por ende, de cualquier otro país desarrollado. La hipocresía que envuelve a las relaciones humanas (ya lo hizo magistralmente en el primer libro que se publicó en español, La cena), la difícil comunicación entre padres e hijos, las familias modernas y liberales que duermen plácidamente hasta que la tragedia estalla en sus propias caras cambiando radicalmente el rumbo de sus vidas.
Parece ser que Koch había empezado a escribir Casa de verano con piscina cuando la detención de Roman Polanski por haber mantenido relaciones sexuales con una menor en los años setenta. Parace ser que aquello hizo que en la obra de Koch entrasen algunos personajes que no estaban previstos y convirtieran el texto en una sucesión de hecho y de deseos que cautivan a los lectores.
Otro de los ragos de este escritor es que “obliga” a quien lo lee a ponerse en el lugar de los personajes. Todos podemos llegar a actuar de la misma manera que lo hacen ellos, por muy poco ético que parezca, por muy inmoral que sea y hasta criminal. Sencillamente porque narra vidas que nos son cercanas y porque en esas vidas se dan situaciones en las que nos podríamos ver cualquiera.
En Casa de verano con piscina hay mucho más que unas vacaciones de holandeses en el sur de Europa; en esta novela hay adulterio, pedofilia, fama y miseria humana, mucha miserabilidad.

LA CENA

‘The last supper’ by Zeng Fanzhi

¿Hasta dónde es capaz de llegar un padre para encubrir a un hijo que comete un delito injustificable? ¿Hasta dónde las familias burguesas son capaces de mirar hacia otro lado?

Herman Koch, actor y escritor holandés, sienta a dos parejas delante de la mesa de uno de los restaurantes más caros de la ciudad. Asisten al convite: los hermanos Lohman, uno de ellos candidato a Primer Ministro mientras que el otro se trata del narrador de la historia, junto a sus respectivas mujeres, Babette y Claire. La cena comienza su andadura pausadamente, con un toque de banalidad y despreocupación, hasta que, finalmente, los cuatro deben asumir el tema que los ha convocado: sus hijos, Rick y Michel, y el incidente acaecido con una indigente en un cajero automático.

La cena (Salamandra, 2010) es una novela que se va poblando de secretos, revelaciones y una cuota importante de psicología hasta desencadenar en un final lleno de intensidad.

Un descubrimiento casual que le deja a uno pensando en las sociedades autosatisfechas en las que vivimos.