Literatura nórdica

A TRAVÉS DE LA NOCHE

by Zeno Petersen

¿Qué es lo que hace que un hombre de alrededor de cuarenta años se adentre en el Guardián de la Barrera, un bar de alcohólicos de Bratislava, y entable conversación con un anciano con un ojo vivo y el otro muerto?

El hombre de alrededor de cuarenta escapa de sí mismo a través de una serie de actos desesperados que, poco a poco, lo conducen cada vez más lejos: desde Noruega a Eslovaquia.

La tristeza llega de muchas formas distintas. Se cuela en el cuerpo y se va para volver a entrar y a salir en una sucesión infinita, en un juego perverso muy difícil de soportar.

La muerte de Ole-Jakob, el hijo adolescente, desencadena una ristra de acontecimientos y modifica de un plumazo la realidad, quiebra el espinazo de la psique e instala una bola de dolor en el pecho.

Stig Sæterbakken hace un trabajo de introspección al más puro estilo de los narradores nórdicos, sin apartar la oscuridad, sin encender las luces innecesarias, porque si alguien es capaz de transitar en vida una angustia semejante, cualquier lector tiene que poder andarla por la senda de la ficción.

De repente, mirarse al espejo y ver el reflejo fantasmagórico de uno mismo y la boca abriéndose en un grito prolongado. Lo único que queda por encontrar, después del desagarro, es a uno mismo, cambiado, vuelto del revés, quizás enloquecido, pero en esencia uno mismo.

Mañana no me quiero despertar, pensé, y sentí que el sueño se extendía como un oscuro líquido desde los ojos hasta el resto del cuerpo.

A través de la noche
Stig Sæterbakken
Mármara Ediciones
Traducción de Cristina Gómez-Baggethun y Øyvind Fossan

BAILANDO EN LA OSCURIDAD

Miklos Gaál, Swimming Lesson

Swimming lesson by Miklos Gaál

Adentrarse en la adultez, casi siempre, es navegar sin brújula por la oscuridad. Es internarse en las sombras sin la protección cálida y solar de aquellos que ya lo hicieron un tiempo antes. De repente, se asumen responsabilidades y nadie pareciera darse cuenta que, hasta ayer nada más, éramos unos niños a los que había que proteger. La adultez es la libertad y la prisión, es la puerta abierta para hacer y deshacer sin dar explicaciones a los padres y explicando cada paso que se da a los demás porque ya nadie nos deja pasar una.

La narración de Karl Ove Knausgård se centra en sus dieciocho años. Los cuales coinciden con el divorcio de sus padres, la mudanza de su madre a otra ciudad, la lejanía física del hermano mayor que se ha ido a estudiar, el nacimiento de una hermana menor a la que desconoce, la caída del mito de sus abuelos como un refugio afectivo y su propio viaje-huída hacia el norte de Noruega, a un pueblecito pintoresco y opresivo llamado Håfjord donde consiguió un puesto de maestro durante un año. De la luz de la adolescencia en el sur a la larga noche en el norte a través de una sensibilidad extrema que el autor ya ha manifestado en los tres volúmenes anteriores de la saga autobiográfica Mi lucha.

El propósito que expresa Karl Ove para trasladarse a Håfjord es tener el tiempo libre y la calma suficientes para convertirse en escritor. Un hecho futuro que siente como una verdad absoluta. Y el rincón escogido tiene, en apariencia, todo lo que se necesita para acometer los primeros pasos de esa labor. Pero Håfjord también es la oscuridad, la literal del largo invierno boreal y la interior del propio autor que, siguiendo los recientes pasos de su padre, se adentra en el alcoholismo, se envuelve en la soledad y empuña obsesivamente el deseo de una consumación carnal que no llega a experimentar a pesar de los intentos infructuosos.

El silencio es una losa fría que se templa con las jaranas en los recreos en el patio del colegio; con las pisadas que quiebran las capas de nieve; el ronrroneo de la cafetera en la sala de profesores; el rumor brioso del mar embistiendo el fiordo o los acordes de los grupos musicales de vanguardia de la década de los ochenta que KOK conoce al dedillo. Las caras sonámbulas y legañosas de los hijos de pescadores y amas de casa atienden por obligación las lecciones de literatura y consuelan el trágico aburrimiento de sus existencias presentes y de sus expectativas futuras humedeciendo los hígados con litros de cerveza.

Bailando en la oscuridad
Karl Ove Knausgård
Anagrama 2016
Traducción de Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo

AUTORRETRATO

La autora by Birthe Melchiors

Yo no sé:
cocinar
llevar sombrero
ser acogedora
llevar joyas
arreglar flores
recordar citas
agradecer regalos
dar la propina adecuada
retener a un hombre
mostrar interés
en las reuniones de padres.

No puedo
dejar de:
fumar
beber
comer chocolate
robar paraguas
quedarme dormida por la mañana
olvidarme de recordar
cumpleaños
y limpiarme las uñas.
Hablar
por boca de otros
revelar secretos
amar
lugares extraños
y psicópatas.
Puedo:
estar sola
fregar platos
leer libros
construir frases
escuchar
y ser feliz
sin mala conciencia.

Tove Ditlevsen (Dinamarca)

LA PEQUEÑA JONNA

by Joakim Eskildsen

Katrine, una de las amigas de Jonna Olsen, vivía en un hogar umbrío. Katrine guardaba una montaña de compresas usadas debajo de los muelles del colchón de la cama. Son mis hijos, decía, y se dejaba caer al suelo entre sollozos.

Kirsten Thorup, Gran Premio del Consejo Nórdico de Literatura 2000, encadena un relato llano, salpicado de esos instantes oscuros que nos coloca en la permanente espera del hecho que nos puede hacer sobresaltar. El tiempo transcurre aunque pareciera que se ha detenido desde hace mucho y que todo continúa igual. Una sucesión de acontecimientos cotidianos aderezados por los sinsabores de quienes no tienen nada material y viven en un fino equilibrio entre la caída y el descenso.

La cocina de la casa de la infancia y el hogar estrecho del ahora. Los hermanos que una vez, hace ya muchos años, decidieron irse tan lejos como se lo permitió el planisferio. El padre al que ven poco y la madre que le espera asándole el pollo con patatas nuevas. El alcoholismo y la soledad de la que pareciera que es imposible zafar. Las estaciones van una tras otra sin parar, pero manda el invierno escandinavo y su mano firme sobre aquella Jutlandia paupérrima de posguerra. Personajes que el destino ha entrelazado para que compartan un mismo sitio perdido en el mundo.

El padre de Jonna, la protagonista-narradora de La pequeña Jonna (Errata Naturae 2015), no deja de pensar en el momento de volver a marcharse en sus trenes y sus coches de línea a recorrer el país y alojarse en tristes cuartuchos de pensión. Mejor eso que quedarse allí sentado como en una cárcel.

Aspiraciones truncadas por el corsé de lo correcto y lo incorrecto, seres esclavos de esa línea social, rígida y tiránica, trazada para regular el bien y el mal a través de la vigilancia de los ojos tuertos de los demás.

@DanielDimeco

LA ISLA DE LA INFANCIA

by Werner Bischof

Fotos, objetos, imágenes y sonidos que acompañan a los recuerdos de los primeros trece años de vida, gracias a todos esos fragmentos y piezas me he construido un Karl Ove y también un Yngve, una madre, un padre, una casa en Hove y otra en Tybakken, unos abuelos paternos y unos abuelos maternos, un vecindario, y un montón de niños. La isla de la infancia (Anagrama 2015) es el tercer volumen de Mi lucha, del escritor noruego Karl Ove Knausgård. Las dos obras precedentes son La muerte del padre y Un hombre enamorado.

El autor reconstruye su pasado minuciosamente. De ahí que la vida de Karl Ove Knausgård acabe pareciendo una novela, sencillamente porque él no hace otra cosa que crear personajes, incluido el suyo propio, recreándose a sí mismo y a su entorno desde la subjetividad distante de los recuerdos.

Mucho se ha escrito ya de lo adictivo que puede llegar a ser este autor escandinavo para algunos y del rechazo que produce en otros lectores. No me interesa ni lo uno ni lo otro. La primera vez que leí algo suyo tuve la sensación de revivir mis años en Escandinavia y eso me produjo una inmediata empatía. A renglón seguido, me sedujo algo de su escritura, tal vez el estilo nada rimbombante, nada pretencioso, lleno de instantes comunes, pero muy nórdicos. Y, de repente: ¡zas! Un dato, un comentario, una imagen hace que todo cambie y de un modo chejoviano emerja a la superficie algo que hasta entonces había estado susurrando con fuerza por debajo, como una cloaca. Aromas y sonidos casi imperceptibles que revientan con una potencia inusitada.

De ahí que me resulten llamativas algunas entrevistas bastante tristes que le hacen al autor acerca de, por ejemplo, las diferencias entre las lenguas noruega, sueca y danesa, como si eso fuese relevante, pasando por alto los temas de verdad interesantes: traumas de infancia, alcoholismo, la muerte como revulsivo, como purgante vital, los trastornos psicológicos, las frustraciones profesionales, las amistades, la sexualidad primera y la de la adultez, el dolor soterrado, el pánico infantil ante un padre autoritario y un largo etcétera que jalonan la narración de Knausgård. Nada sucede si se leen estos tres volúmenes traducidos al castellano sin rebuscar más allá de la mera sucesión de palabras y sin hacer el ejercicio de trasladarse a un universo alejado del propio.

Cerrar los ojos y dar la espalda para nunca jamás regresar tal vez sea un buen corolario para esta infancia en la isla de Tromøya.

@DanielDimeco

COMO UN HOMBRE QUE HA VUELTO DE UN LARGO VIAJE

Oldman

Como un hombre que ha vuelto de un largo viaje
que se ha echado a dormir rendido por la noche y al despertarse por
la mañana
no reconoce inmediatamente el lugar donde ha ido a parar
y medio dormido, desconcertado, contempla objetos y cortinas,
el contorno de las puertas
la mortecina luz del rectángulo de las ventanas
y sin contacto con el ahora trata de buscar, recordar, y
trata de recordar dónde debería estar, adónde ir, a quién hablar
y no oye las voces de los niños, se han marchado,
y buscando a tientas el lugar de al lado donde alguien respiraba por
la noche
nota que está vacío
y mientras rostros, lugares, habitaciones dan vueltas en la memoria
busca entre ellos este lugar, e intuyendo apenas
lo que busca, la imagen de su esposa, la de los hijos
y finalmente, atenazado por una angustia más profunda que que nunca
entre extraños
levanta la cabeza y contempla de cerca este extraño lugar en el mundo

así alcé hoy los ojos y busqué en los tuyos nuestra juventud común
y vi la desierta habitación de la vejez
llena de la severa luz de los inviernos venideros
que se demoró un instante y después se derritió
en otoño y primavera,
en el temblor del follaje de los primeros abedules
el alto silencio del día de verano, donde grita el zarapito

Heti, melkein heti (inmediatamente, casi inmediatamente)

Lassi Nummi
(Finlandia, 1928)

LA MUERTE DEL PADRE

Foto by Don McCullin

Foto by Don McCullin

Yo tenía casi treinta años cuando vi un cuerpo muerto… se confiesa el protagonista, que no es otro que Karl Ove Knausgård, el propio autor de La muerte del padre (Anagrama, 2012).

La muerte es siempre la misma, pero cada hombre muere a su manera empieza diciendo Carson McCullers en Reloj sin manecillas. Asumir la muerte del padre por autodestrucción etílica. ¿Qué se experimenta cuando al padre al que odias acaba de morir? ¿Hasta qué punto los padres se convierten en seres desconocidos para los hijos y éstos para aquellos? ¿Hasta dónde es factible ignorar el día a día de la otra parte, sus miedos y angustias, sus dolores y alegrías?

Knausgård describe (acción por acción) la primera semana después de la muerte, la de su padre, con una narración limpia en la que mezcla recuerdos, dudas, hechos domésticos, intrascendencias cotidianas y trascendencias espirituales. Y la sombra alargada de la Parca que todo lo inunda, lo infecta, lo ensombrece está en todas las páginas del libro, mitad autobiografía y mitad novela. Karl Ove Knausgård nos ofrece la muerte de su progenitor desnudándose por dentro. Escribe sobre la muerte de un hombre que le ha marcado hondamente (y no del todo bien) y que un día decide emborracharse hasta morir.

El autor recorre su infancia y adolescencia, los despertares: sexuales, aficiones, la literatura… La pubertad se cubre de una pátina inhóspita, un tanto ruda como el viento, las lluvias y la nieve constantes que le rodean en su Noruega natal. Knausgård desvela su psicología melancólica y atormentada en contraposición a la de su hermano Yngve, un ser práctico, más feliz.

La muerte del padre es el primero de los seis libros de Knausgård que conforman Mi lucha, su historia de vida. Del segundo volumen, Un hombre enamorado, ya hemos dado cuenta en Café Copenhague.

@DanielDimeco

LA COMADRONA

Lauri Tilkanen como Johannes Angelhurst

Se decía que lo único que volvía del frente de Kannas, en Carelia, eran los sacos repletos de cadáveres y corrían rumores sobre una gran ofensiva de las tropas rusas y de que las líneas del frente no estaban aguantando… Petsamo, Finlandia, junio 1944. Los boches se batían en retirada…

La conocían como la bastarda del rojo, la de Iso-Lamperi, la apodaban la Ojo Chungo u Ojo Salvaje y había sido engendrada en el pecado. En 1918, cuando ella era una niña, a su padre lo represaliaron por comunista en Rovaniemi y después brindaron con sahti y rieron con sus dientes amarillos, como lobos árticos.

Fue una noche de junio cuando te vi por primera vez. Cuando conoció a Johannes Angelhurst, un oficial alemán, y se quedó prendada de su dolorosamente buen olor: A piel de reno macho ungida con ambrosía. A verga pura… Un día de junio de 1944, a las cuatro de la madrugada, la comadrona abandonó la casa en Laponia, acompañada por un contrabandista rumbo al campo de Titovka, al otro lado de la frontera, en la Unión Soviética.

La comadrona infértil que soñaba con casarse con el SS y que éste la fotografiara con la niña de ambos sobre el regazo y un niño sabio, de los de gafas culo de botella, a su lado. Esa era la sinopsis de la felicidad en estado más limpio. Pero se dio de frente con la realidad, siempre más cruel que el sueño, y descubrió que en Titovka la esperaba esa enigmática Operación Establo de la que ella jamás había oído hablar, un lugar al que Ojo Chungo tenía prohibido acercarse.

Katja Kettu, como su compatriota Sofi Oksanen, no sólo escriben. Ambas autoras finlandesas hacen cirugías literarias que impactan y deleitan, exprimiendo los jugos de la Historia e inyectándolos en las venas de personajes vivos, realistas a los que dan ganas de abrazar y proteger o de rechazar y castigar. El director finlandés, Antti Jokinen, ha llevado La comadrona (Alfaguara 2014) al cine bajo el título The Wildeye como también hizo con Purga, una de las novelas de Oksanen.

Katja Kettu, además de autora de La comadrona, Premio Runeberg 2012, es cantante del grupo punk Confusa.

 

UN HOMBRE ENAMORADO

Karl Ove Knausgård

Tardes y noches enteras habían desaparecido de mi memoria, quedando dentro de mí una especie de túneles, llenos de oscuridad y viento, y mis propios sentimientos turbulentos. Caos y desasosiego en el interior de Karl Ove Knausgård, el autor-protagonista de esta magnífica Un hombre enamorado (Anagrama 2014), segundo volumen de los seis que conforman el provocativo título de Mi lucha.

Knausgård se decide a narrar su vida. Durante tres años escribirá unas veinte páginas diarias hasta conseguir los seis volúmenes autobiográficos de prosa dura, áspera y poética a la vez con la que desglosa, por momentos al detalle, la rutina de un hombre al que la creatividad le ha abandonado y cuyo vacío no es capaz de llenar más que con la rutina de la paternidad en una sociedad que, a simple vista, parece perfecta pero que encierra enormes dosis de dolor y cantidades ingentes de paranoias.

¿Y qué quería yo? No lo sabía. Se pregunta y se responde Karl Ove. Acostado en el sofá del salón de unos desconocidos en una ciudad satélite de Estocolmo. Mirando el cristal por donde las luces tenues de las farolas hurgan en mitad de la noche los interiores de las casas. El autor, en el instante que acaba de llegar a la capital sueca desde su Noruega natal, tiene una duda existencial que le atormenta: si es participante o espectador de su propia vida. Si la conduce o si se deja llevar por los acontecimientos.

Estocolmo es una ciudad moderna y abierta, un sitio en el que se respira respeto y bienestar. Mientras tanto, en sus entrañas, Estocolmo (y toda Suecia) continúa alimentando la imagen del pietismo protestante que Carl Wilhelmson plasmó tan bien en su pintura Creyentes que regresan de la iglesia en bote: domingo atroz de ceremonia luterana y bostezo junto a la salamandra viendo caer la lluvia o la nieve a través de la ventana. Un hombre enamorado me ha hecho revivir Escandinavia página tras páginas y una de las destrezas de Knausgård ha sido que le siguiera en todo momento, como una sombra, por las calles, bares y recovecos de una ciudad que lo empujó y lo metió de lleno en la soporífera realidad conyugal.

Karl Ove es un hombre enamorado de una mujer con brotes maníaco-depresivos, una mujer que desea ser madre y que todos sus proyectos mueren en eso, en proyectos. Karl Ove es un fumador empedernido, un hombre desesperado por encontrarse a sí mismo y, casi como un grito del que pide que le ayuden, Knausgård nos sienta en el sofá de su casa, nos mete en su cama con él y con Linda, su mujer, nos emborrachamos juntos y nos desdibujamos como él en las sombras nevadas de Estocolmo.

@DanielDimeco

AMOR DURO

'Tartarus' by Aurelio Monge

‘Tartarus’ by Aurelio Monge

Mi amor no puede llenarse con su amor porque él no me ama; pero se deja amar y mi amor se ha instalado en él y habita allí solo consigo mismo, excepto cuando nos encontramos y siento en él mi amor y le concedo un rato de compañía.

En Amor duro (Tusquets 1993), Gudbergur Bergsson (Grindavik, 1932) hilvana una historia de amor entre dos hombres, un encuentro pseudo fortuito, por instantes un hallazgo que les conduce a tientas (y por instintos) a través de los pasillos oscuros de diferentes laberintos vitales: el matrimonial del que ambos desean escapar y el clandestino, zulo oscuro de libaciones en una calle cualquiera de Reikiavik. Allí, durante cinco años, dos hombres se vacían mutuamente en incontables ocasiones llenando el espacio y sus mundos ocultos con el rezumo a almizcle de la cópula. Dos hombres de mediana edad recrean una y otra vez una ancestral lucha de machos a través de la carne y el semen.

Bergsson consigue que el lector palpe el temor que deja escapar a cuentagotas el narrador a ser arrasado por la enfermedad o el abandono. Por algún miedo atávico, creía que el amor tenía que ir unido a la fatalidad, al horror y a la muerte, o por lo menos a las malas noticias. Bergsson, incluso, nos aproxima al suicidio, una temática tan escandinava como las lluvias constantes y la nieve.

Aceptar una llamada e ir a una cita puede cambiar la vida de raíz. En esta novela islandesa, un hombre se suicida y su amigo de juventud acude a su casa siendo el primero en llegar, por consiguiente se convierte en su heredero por obra y gracia de mandato testamentario. Y hacerse con la herencia conlleva dormir con el compañero sexual del muerto.

Amor duro es una crítica sarcástica a una sociedad que a comienzos de la década de los noventa hacía gala de pujanza económica (ficticia) y seguía siendo tan paleta como cuando aún era una lejana provincia danesa, un islote perdido en confines ventosos al norte de lo imaginable, un sitio donde la doble moral juega un papel relevante y el aburrimiento amamanta seres extremadamente convencionales.

Islandia, como los demás países nórdicos, tiene una pléyade de autores que saben agujerear las carnes y llegar hasta el hueso y Bergsson, traductor al islandés del Quijote y de varios autores iberoamericanos, es, sin dudas, uno de los grandes.

 

CUANDO LAS PALOMAS CAYERON DEL CIELO



Sofi Oksanen by Carlos Rosillo



Los ratones siempre aparecían para predecir la muerte de un ser próximo, o esa era la creencia de Juudit y por eso tenía la certeza de que su marido continuaba vivo.
Desde Las vacas de Stalin, pasando por la extraordinaria Purga, hasta esta flamante Cuando las palomas cayeron del cielo, me ha resultado imposible abstraerme al embrujo que produce en mí la literatura de Sofi Oksanen, escritora finlandesa cuya imagen se asemeja a la de una cantante pop. Una vez más, Oksanen vuelve a sorprender creando una tela de araña fascinante por la que transitan unos personajes de lujo a los que, con enorme maestría, les disecciona la psique y los expone a través de los sutiles recovecos de los aconteceres históricos para hacerlos jugar en un escenario plagado de emociones y contradicciones personales.
Oksanen pone a prueba las reacciones humanas, deja al descubierto todo lo ladinos que podemos ser en una coyuntura en la que lo que nos jugamos es nuestra propia vida.
En Las palomas cayeron del cielo (Ediciones Salamandra, 2013) se narra la historia de unos seres encadenados a los vaivenes a los que la Historia somete a Europa a mediados del siglo XX, concretamente a Estonia, encadenados mutuamente por delaciones, traiciones y mentiras. Algo como Ven, sigamos hablando mientras tomamos un café y que podría ser una sencilla e inocente invitación, se convierte en la frase más aterradora cuando el que la pronuncia es alguien que quiere vangarse.
Leer se vuelve aún más placentero cuando es posible vivir historias como esta.

PERSONA

© MovieWallpapers.net
 
No es esta creación mía un guión cinematográfico en su acepción habitual. Lo que he escrito se asemeja más, en mi opinión, al tema de una melodía… Y, muchas veces, pocos momentos son más melodiosos que el silencio, aunque para una gran actriz eso sea (casi) lo mismo que morir.
 
Ingmar Bergman (Uppsala 1918 – Fårö 2007) da inicio a este guión al que titula Persona (editado en España por Nórdica Libros y con prólogo de Jonás Trueba) con un apunte de pura belleza: De los altavoces se oirá sólo el rumor de los amplificadores y el débil crujido del tránsito de las partículas de polvo por el tocadiscos. Elisabet Vogler quedó muda en el segundo acto mientras interpretaba a Electra, desconcertada miró alrededor, como si no entendiera qué ocurría dentro de sí misma, pero continuó con la representación.
 
A la enfermera Alma, una mujer joven y dispuesta, le encargan cuidar de la Vogler. Alma tiene la vida programada a futuro: se casará con Karl-Henrik y tendrán dos hijos. Alma se dedica de lleno a cuidar de Elisabet, pero con el paso del tiempo, y habiéndose trasladado ambas a una casa en la costa, la enfermera no deja de pensar en las razones que han llevado a la actriz a su actual estado de mutismo.
 
Liv Ullmann (como la enfermera Alma) y Bibi Anderson (como Elisabet Vogler)

Bergman nos regala, una vez más, un texto de una profundidad tremenda, una obra que nos hace pensar en los escondites que cada uno de nosotros elegimos para no mostrar la cara más real quedando completamente al desnudo, como le sucede a Elisabet Vogler, junto al abismo entre lo que eres ante los demás y lo que eres ante ti misma.

 
Persona nos invita a plantearnos dónde fallamos, cuál de todos los papeles que jugamos en la vida nos ha destrozado un poco más como personas. Cuándo es mejor callar y en qué momento hay que hablar. Dos mujeres que se van descubriendo en soledad y mutua compañía mediante un sinfín de cuidadas imágenes, de metáforas a través de la lente del gran director. Además, y como es obvio, no es casualidad que Bergman eligiera el clásico de Electra para contextualizar el momento en el que su personaje de Elisabet enmudece en el escenario.
 

 

Persona (1966)
Dirección: Ingmar Bergman
Guión: Ingmar Bergman
Reparto: Bibi Anderson, Liv Ullmann, Margaretha Krook,
Gunnar Björnstrand y Jörgen Lindström
Música: Lars Johan Werle
 

FRAGMENTE



Lars Norén

El pasado mes de abril, tuve la enorme dicha de presenciar el mejor espectáculo de teatro que he visto en lo que va de 2013: Fragmente, del dramaturgo sueco Lars Norén, bajo la dirección de Sofia Jupither.
 
La historia de Fragmente, o los fragmentos de vidas que narra Norén, salpican los cuerpos y las consciencias de los espectadores, soliviantan las emociones hasta llevarnos al éxtasis. Y lo hace poco a poco, en un in-crescendo fascinante, en suculentos platos servidos por once actores a los que no se les puede hacer otra cosa más que agradecerles tan buen trabajo.

Los textos de Lars Norén no son fáciles de ver/leer en España y, por esa razón también, la puesta en escena del Folkteatern de Gotemburgo y del Théâtre National de Bruselas en el Teatro de La Abadía de Madrid hicieron de aquellas horas una tarde inolvidable.
 
Fragmente es un golpe durísimo a la desconexión cada vez mayor entre los seres humanos, entre hombres y mujeres que comparten un espacio común en un medio urbano. Fragmente es un tratado exquisito acerca de la invisibilidad, no en términos fantásticos sino reales, de la sobrevivencia y el dolor en soledad. Norén hinca el cuchillo mientras sopla el viento del Polo Norte, mientras escuchamos a lo lejos la voz triste de un lobo sin ser capaces de adivinar qué va a ocurrir.

A continuación, una muestra de la exposición Moving cities que acompañó al espectáculo:
 

 
 
 
 

DELICIOSO SUICIDIO EN GRUPO

Arto Paasilinna
Kittilä 1942
Editorial Anagrama 2007
ISBN: 978-84-339-7120-3

¿Qué es lo que lleva a que un par de finlandeses convenzan a muchos más compatriotas a suicidarse en grupo? La respuesta puede resumirse en una: soledad.

Las primeras líneas de Delicioso suicidio en grupo son las siguientes: El enemigo más poderoso de los finlandeses es la oscuridad, la apatía sin fin. La melancolía flota sobre el desgraciado pueblo y durante miles de años lo ha mantenido bajo su yugo con tal fuerza, que el alma de éste ha terminado por volverse tenebrosa y grave. Tal es el peso de la congoja, que muchos finlandeses ven la muerte como única salida a su angustia.

Dos personajes, el empresario Rellonen y el coronel Kemppainen, al amanecer del día de san Juan a orillas del lago Humalajärvi (lago de la borrachera), se conocen por casualidad cuando ambos tienen planeado quitarse la vida. Después de largas charlas y de mucho coñac, ambos deciden ayudar a otros suicidas y para ello publican un anuncio en un diario de tirada nacional:

¿Estás pensando en suicidarte?
No te precipites: no estás solo
Somos muchos los que pensamos igual que tú e, incluso, lo hemos intentado…

Con humor característico de Arto Paasilinna, Delicioso suicidio en grupo llega a ser una deliciosa narración de cómo ponerle fin a la vida de una manera que no sea la habitual. El trasfondo de esta novela es una realidad aterradora que las estadísticas de los países nórdicos ponen de manifiesto de manera fría. El propio Paasilinna a través de sus personajes mencionan una lacra en Finlandia: la tasa de suicidios es mayor que la de homicidios y asesinatos en una proporción de 1.500 a 100. La falta de luz natural y unas relaciones humanas que, en muchos casos, pueden llegar a ser excesivamente distantes y corteses empujan a estas sociedades altamente civilizadas a desenlaces trágicos.

Treinta y tres aspirantes a suicidas inician un viaje por Europa en un autobús con las máximas comodidades que los llevará a protagonizar una roadstory que, por momentos, pierde el ritmo y el interés que tiene durante la primera mitad de la obra.

Así y todo, Delicioso suicidio en grupo es una buena novela para acercarse al universo de Arto Paasilinna, el autor de El año de la liebre o de La dulce envenenadora entre otras.

ANOCHECER EN EL BÓSFORO

Bósforo
Foto: Carmen Garrido

Henrik Nordbrandt (Copenhague 1945)
Del poemario: Nuestro amor es como Bizancio
DeBolsillo 2010
ISBN 978-84-9908-187-8
Premio del Consejo Nórdico de Literatura 2010

La tarde entra en su autoencendimiento

y de repente todos los rostros surgen
a un tiempo oscuros y opacamente relucientes
como profundos cortes en un feldespato
que una vez le regaló el amante
a su novia ahora quemada o ahogada
en cuyos sueños nos vemos como muertos
remeros enjaulados en negras cuadernas
en una galera hundida, desmantelada.
A Estambul eternamente, por lo que ella sabe