INTEMPERIE

Foto: Alfredo Martínez
Una noche sin luna, un niño escapa de su casa con un morral a cuestas y se interna en el páramo. Eso es, en principio, Intemperie, la excelente novela de Jesús Carrasco editada por Seix Barral. El autor nos propone que nos traslademos, a través de las 221 páginas que conforman la obra, a un universo literario diferente al habitual, alejado de las urbes y la gente con estilo de diseño.
 
Carrasco escribe con la pericia de quien pareciera que tiene varias novelas en su haber (Intemperie es la primera y única que ha publicado el autor nacido en Extremadura y afincado en Sevilla), porque describe las situaciones, muchas de ellas son escenas de priciosa quietud, con el tono firme de Cormac McCarthyDavid Vann o Miguel Delibes. De hecho, es imposible resistirse a compararlo con los dos grandes escritores norteamericanos, literatura de la que el propio Carrasco ha mamado como lector.
 
Carrasco escribe de lo rural, de ese ambiente que tanto admiramos en grandes novelas como Los santos inocentes, de Delibes, y tan poco frecuentes en la literatura española actual, aferrada, de un modo casi obsesivo, a los empedrados de Barcelona y Madrid sin que esto, válgame Dios, constituya un pecado.

Intemperie ocupa un sitio que, de momento, está casi vacío, un espacio por el que el lector transita disfrutando de un lenguaje por demás exquisito y que hasta obliga a tener a mano el diccionario. Se trata de una incursión sin tamices al ámbito rural, a lo más crudo de un mundo mucho más próximo de lo que tendemos a creer. Carrasco imprime vocablos, habilidades propias del medio y conocimientos astrológicos básicos para que el personaje pueda guiarse en medio de la noche sin más brújula que la Estrella Polar. E imágenes de tanta fuerza como: Los sarmientos bravíos cruzándose unos sobre otros tejían sobre la viña una red de curvas fósiles.

 
Recreación de la sequedad (y de la sensación de sed) y violencia latente y manifiesta en la vida de un niño que escapa de su casa para evitar el avasallamiento miserable por parte de un alguacil que marca las reglas de la región a punta de escopeta. Frente a la desesperación y desprotección que nos regala Jesús Carrasco con el personaje del “niño” (así lo denomina durante toda la novela) está el “viejo”, el pastor de cabras con el que se cruza un día por casualidad y al que quedará unido (mutuamente unidos) hasta el final de la novela, modificando indefectiblemente la vida de ambos.



Intemperie
Jesús Carrasco
Editorial Seix Barral
ISBN: 978-84-322-1472-1
Año 2013

 

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