SUSANNA

Susanna
Gertrud Kolmar
Errata Naturae
ISBN: 978-84-937889-2-6
Año: 2010
 
A media noche se oía el sonido de una máquina de escribir. Las teclas que pulsaba Gertrud Kolmar sonaban firmes en el silencio de nieve desde que sus acordes empezaron a salir del apartamento colectivo para judíos en Berlín-Schöneberg el 29 de diciembre de 1939, cuando la II Guerra Mundial ya había estallado. No había tiempo que perder, el final empapaba la atmósfera de la autora.
 
No, yo no soy poeta. Si fuera poeta, escribiría una historia. Escribiría un cuento precioso con principio y final sobre las cosas que sé. Pero no puedo. No soy una artista. Sólo soy una profesora vieja con los cabellos grises, la frente desgastada y bolsas de tanto llorar bajo los ojos cansados… La profesora judía que muchos años antes había aceptado el puesto de preceptora de una muchacha huérfana, bellísima y con tendencia a la melancolía que vivía en un pueblo de oscuridad corvina alumbrado por luces escuálidas y escalofriantes espera la llegada de una autorización que la libere de la Alemania de Hitler una vez que pueda partir a Estados Unidos.
 
La alumna, Susanna, es pura poesía en sí misma, sus palabras y pensamientos llevan al lector a pensar en verso, en los versos que expresa a través de sus parlamentos: Son alas, son pájaros. Gaviotas. Gaviotas de plata. Vienen del mar, desde muy lejos. Palabras de una niña perturbada que exuda las sensaciones e imágenes que habitan en su cabeza y que va a experimentar el amor por primera vez, un amor desenfrenado.
 
En Susanna (Errata Naturae ediciones) es imposible separar la historia de ficción que narra Gertrud Kolmar de la suya propia. Probablemente, lo que más me impactó cuando acabé de leer esta novela fue el hecho de enterarme que Kolmar la escribiera por las noches, durante todo el mes de enero y mitad del de febrero de 1940. Tres años más tarde, de Kolmar sólo quedaban sus textos y los recuerdos de quienes la conocieron. Las prisas por escribir esta obra se justificaban en esa carrera contra el reloj, mientras que las teclas de la máquina de escribir se entremezclaban con las ruedas de los trenes a Auschwitz. Quizás sea por eso que Kolmar (nacida Käthe Choidziesner y parienta del filósofo Walter Benjamin) escribiese imágenes tan evocadoras como esta: La nieve, que se había derretido el día anterior con la lluvia, parecía cristal bajo nuestros pies, y en las puertas de las casas habían esparcido arena o cenizas.
 
 
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